Ir directamente a la información del producto
1 de 11

El taller del coleccionista

Manel Pujol Baladas — Pimientos rojos (1993) — Art Miami — Gran bodegón matérico certificado

Manel Pujol Baladas — Pimientos rojos (1993) — Art Miami — Gran bodegón matérico certificado

Precio €1.650,00 EUR
Precio Precio €1.650,00 EUR
Vendida
Impuestos incluidos. Los gastos de envío se calculan en la pantalla de pago.
Obra Original Examinada por El Taller
Embalaje Especializado para obras de arte
Envío 100% Asegurado a domicilio

Firmada y fechada 1993, Pimientos rojos es una técnica mixta de gran formato de Manel Pujol Baladas, perteneciente al conjunto vinculado a Art Miami y representativa de su lenguaje matérico de comienzos de los años noventa.

Sobre una tabla de 75 × 105 cm, el artista organiza la composición alrededor de un gran plato central en el que destacan varios pimientos rojos, rodeados de recipientes, una copa y otros elementos de naturaleza muerta.

La obra combina pintura gestual, collage, gruesos contornos negros y amplias zonas de color. Los rojos intensos de los pimientos concentran inmediatamente la mirada y contrastan con los negros, grises azulados, tierras y blancos que estructuran el resto de la superficie.

El bodegón permanece perfectamente reconocible, pero Pujol Baladas lo transforma en una construcción mucho más libre, donde los objetos se fragmentan y se integran dentro de la materia pictórica.

Los pimientos como centro cromático

El gran plato central constituye el núcleo de la composición.

En su interior, los pimientos aparecen reducidos a grandes masas rojas, negras y verdes, sin una intención descriptiva minuciosa. Sus contornos se mezclan con las pinceladas y con los fragmentos de collage que atraviesan la superficie.

El rojo funciona como auténtico centro de gravedad de la obra.

Frente a la paleta más apagada del entorno, proporciona un foco cromático inmediato y permite reconocer el motivo incluso a considerable distancia.

Pujol Baladas convierte así un alimento cotidiano en una forma pictórica de enorme presencia.

El plato como estructura

La composición se organiza mediante una gran forma ovalada que ocupa prácticamente todo el centro de la obra.

El plato no se representa de acuerdo con una perspectiva convencional. Se abre frontalmente hacia el espectador y se convierte en una estructura casi autónoma, delimitada por sucesivos trazos negros y franjas de color.

Esta deformación de la perspectiva permite que los alimentos queden expuestos directamente sobre el plano pictórico.

Más que representar una mesa real, Pujol Baladas utiliza el bodegón como pretexto para organizar formas, ritmos, líneas y masas cromáticas.

El resultado oscila continuamente entre representación y abstracción.

Jarra, copa y equilibrio de la composición

A ambos lados del plato aparecen varios recipientes que ayudan a estabilizar la escena.

En el extremo izquierdo, una gran forma vertical oscura introduce una fuerte presencia gráfica; a la derecha, una copa de tallo alto crea un contrapunto más ligero y transparente.

Estos elementos funcionan como límites laterales de la composición y refuerzan la horizontalidad del plato central.

La alternancia entre formas pesadas y otras más delicadas aporta equilibrio a una superficie por lo demás extremadamente dinámica.

Pujol Baladas conserva así algunos de los principios estructurales del bodegón tradicional, aunque sometidos a una ejecución mucho más libre.

Pintura, collage y fragmentación

El collage desempeña nuevamente un papel esencial.

Por toda la composición aparecen fragmentos de prensa y papel impreso, parcialmente cubiertos por pintura y atravesados por líneas negras.

Algunos conservan todavía letras y palabras identificables; otros han quedado reducidos a pequeñas superficies de color y textura.

Los recortes no se disponen como elementos independientes. Pujol Baladas pinta directamente sobre ellos, prolongando las pinceladas más allá de sus límites y fusionándolos con la tabla.

La imagen termina construida mediante una sucesión de capas en las que resulta difícil establecer dónde termina la pintura y dónde comienza el collage.

Una superficie especialmente dinámica

Las fotografías de detalle muestran una ejecución muy activa.

Pinceladas largas y curvas recorren el plato; diagonales de papel atraviesan los alimentos; negros gruesos conectan distintos sectores de la obra y pequeños planos azules, verdes y blancos rompen la dominante cálida.

La superficie conserva raspados, superposiciones y distintas densidades de pintura.

Esta complejidad se aprecia especialmente bien al contemplar la obra de cerca, cuando los objetos empiezan a perder su identidad y la composición se transforma en una sucesión de manchas, papeles y gestos.

Desde lejos, sin embargo, el bodegón vuelve a reconstruirse con claridad.

Del bodegón tradicional al lenguaje matérico

Pimientos rojos parte de uno de los géneros fundamentales de la tradición pictórica: la naturaleza muerta.

Sin embargo, Pujol Baladas elimina prácticamente cualquier voluntad de ilusión espacial.

Los objetos no están concebidos para reproducir fielmente su apariencia. Funcionan como estructuras sobre las que experimentar con pigmento, línea, collage y textura.

El gran plato, los pimientos, la jarra y la copa constituyen todavía el esqueleto de la imagen, pero el verdadero interés reside en la forma en que todos ellos son sometidos a un proceso de fragmentación.

La pintura conserva la realidad como punto de partida y, al mismo tiempo, la lleva hasta los límites de la abstracción.

1993: una etapa de plena madurez

La inscripción autógrafa “93” sitúa la obra en pleno desarrollo del lenguaje que caracteriza a Pujol Baladas durante la primera mitad de los años noventa.

Es un momento en que sus composiciones alcanzan una especial densidad material y el collage se integra de forma cada vez más natural dentro de la pintura.

Los bodegones de estos años permiten al artista experimentar con formas reconocibles sin renunciar a una enorme libertad de ejecución.

En Pimientos rojos, esa síntesis resulta particularmente clara: el tema es sencillo e inmediatamente identificable, mientras que la superficie posee una complejidad casi abstracta.

Art Miami

La obra pertenece al conjunto de pinturas de Pujol Baladas vinculado a Art Miami.

Esta procedencia aporta un contexto expositivo especialmente relevante y permite situar la pieza dentro de la etapa de proyección internacional del artista durante los años noventa.

Su combinación de gran formato, procedencia expositiva, fecha autógrafa y certificación directa del artista proporciona a la pieza una documentación particularmente completa.

Certificado y documentación

La obra cuenta con certificado original firmado por Manel Pujol Baladas, identificado como M.P.B. n.º 0157.

El documento recoge el título oficial Pimientos rojos, la técnica mixta, las dimensiones de 75 × 105 cm y un valor de referencia de 700.000 pesos mexicanos.

Existe una discrepancia respecto a la fecha: el certificado consigna 1992, mientras que la propia obra presenta junto a la firma la inscripción autógrafa “93”.

Por este motivo, esta catalogación utiliza 1993 como fecha principal, al tratarse de la datación visible directamente sobre la pieza, haciendo constar igualmente el año 1992 reflejado en el certificado posterior.

El estudio de Pujol Baladas ha confirmado además que las cantidades recogidas en estos certificados corresponden a los precios en pesos mexicanos establecidos para las obras del maestro.

Ficha técnica

Autor: Manel Pujol Baladas
Título: Pimientos rojos
Año: 1993, según fecha autógrafa visible en la obra
Nota documental: El certificado M.P.B. 0157 consigna 1992
Técnica: Técnica mixta y collage sobre tabla
Dimensiones: 75 × 105 cm
Firma: Firmada “M. Pujol Baladas” y fechada “93” en el ángulo inferior derecho
Procedencia expositiva: Art Miami
Tema: Bodegón / naturaleza muerta contemporánea
Motivo principal: Pimientos rojos, plato, recipientes y copa
Estilo: Figuración expresiva e informalismo matérico
Certificación: Certificado original firmado por Manel Pujol Baladas
N.º de certificado: M.P.B. 0157
Valor de referencia documentado: 700.000 MXN
Procedencia posterior: Colección particular; perteneciente al conjunto de obras certificadas directamente por el artista
Estado de conservación: Buen estado general, conservando las irregularidades y relieves propios de la técnica mixta y del collage.

La Nota del Taller

Un bodegón especialmente atractivo por la claridad de su composición y la intensidad de sus rojos.

El gran plato central permite reconocer inmediatamente el motivo, mientras que los pimientos aportan un poderoso foco cromático dentro de una superficie dominada por negros, tierras y grises azulados. A ambos lados, los recipientes y la copa equilibran una composición que, pese a su aparente espontaneidad, está cuidadosamente estructurada.

De cerca aparece otra obra distinta: recortes de prensa, diagonales, empastes, bordes de papel y pinceladas superpuestas fragmentan los alimentos hasta convertirlos prácticamente en formas abstractas.

Su formato de 75 × 105 cm, la firma y fecha autógrafa de 1993, la procedencia de Art Miami y el certificado individual firmado por Manel Pujol Baladas convierten Pimientos rojos en una pieza especialmente representativa de sus grandes bodegones matéricos de comienzos de los años noventa.

Ver todos los detalles