El taller del coleccionista
Manel Pujol Baladas — Violín (1990) — Art Miami — Collage de partitura sobre papel artesanal
Manel Pujol Baladas — Violín (1990) — Art Miami — Collage de partitura sobre papel artesanal
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Realizada en 1990, Violín es una singular obra de Manel Pujol Baladas (Vic, 1947) en la que pintura, dibujo y collage se integran alrededor de uno de los motivos más evocadores de su producción: la música.
Sobre papel artesanal de 56 × 76 cm, el artista construye la figura monumental de un violín mediante amplias masas de ocres, tierras, negros y blancos. El instrumento ocupa prácticamente toda la superficie y aparece deliberadamente alterado, fragmentado y reconstruido mediante gruesos contornos, veladuras, raspados y zonas de materia.
En el extremo inferior izquierdo, varios fragmentos de partitura musical auténticamente incorporados mediante collage penetran físicamente en la composición. La música deja así de ser únicamente el tema representado: pasa a formar parte material de la propia obra.
El violín como forma pictórica
Pujol Baladas no pretende describir el instrumento con precisión académica.
La silueta del violín se ensancha, se deforma y se adapta al espacio hasta convertirse en la verdadera arquitectura de la composición. Las curvas de la caja de resonancia proporcionan el ritmo general de la imagen, mientras los gruesos trazos negros delimitan parcialmente sus contornos y atraviesan las distintas capas de color.
Todavía reconocemos con claridad el instrumento, pero la pintura lo lleva continuamente hacia otro territorio: el violín deja de funcionar solo como objeto y pasa a convertirse en masa, línea, ritmo y superficie.
Esta tensión entre figuración y abstracción es especialmente característica de la obra de Pujol Baladas de comienzos de los años noventa.
Pintar la música
Uno de los aspectos más atractivos de la obra es el diálogo entre el violín representado y la partitura real adherida al soporte.
Las hojas aparecen parcialmente cubiertas por pintura blanca y atravesadas por líneas negras y manchas, pero las notas, pentagramas e incluso algunas indicaciones musicales permanecen perfectamente visibles. En los detalles pueden apreciarse también textos impresos en francés, conservados como vestigios del documento original.
Pujol Baladas introduce así literalmente la música dentro de la pintura.
La partitura no funciona como un elemento decorativo añadido a posteriori. Su papel, sus bordes, las zonas ocultas bajo el pigmento y su relación directa con el instrumento representado hacen que forme parte integral de la construcción de la obra.
La relación entre imagen y sonido, violín y partitura, materia y ritmo proporciona a la composición una coherencia poco habitual incluso dentro de su producción matérica.
Una superficie construida por capas
Las fotografías de detalle permiten apreciar especialmente bien la complejidad técnica de la pieza.
La superficie conserva pinceladas arrastradas, gruesos empastes, transparencias, raspados y fragmentos de papel que quedan parcialmente sepultados por las capas de pintura. No existe una separación limpia entre dibujo, collage y pigmento: todos estos elementos se superponen hasta formar una única estructura.
Los tonos rojizos y terrosos del cuerpo del violín contrastan con los negros que articulan su silueta y con las áreas blanquecinas que rodean la composición. Pequeñas apariciones de amarillo, azul y gris rompen la dominante cálida y enriquecen la superficie cuando se observa de cerca.
El papel artesanal resulta además especialmente apropiado para este lenguaje, ya que añade al conjunto una textura y una materialidad diferentes de las obras realizadas por el artista sobre lienzo.
1990: el inicio de una etapa fundamental
La fecha de 1990 sitúa Violín en el comienzo de uno de los periodos más interesantes de la trayectoria de Pujol Baladas.
Es el momento en que su lenguaje madura hacia una síntesis cada vez más personal de figuración, collage, gesto e informalismo matérico. Precisamente en 1990 su trayectoria registra también presencia internacional y su participación en BIAF, Fira d'Art de Barcelona, además de su relación con el Museo de Arte Hispánico de San Francisco. Manel Pujol Baladas
Los objetos reconocibles continúan teniendo una presencia importante, pero dejan de ser el objetivo final de la pintura. Instrumentos musicales, bodegones y figuras se convierten progresivamente en estructuras desde las que investigar la materia y el espacio pictórico.
Violín constituye un ejemplo especialmente claro de esta transformación.
Art Miami
La obra pertenece al conjunto de Pujol Baladas procedente de Art Miami, dentro de la importante proyección internacional alcanzada por el artista durante la primera mitad de la década de 1990.
Pujol Baladas participó en ART MIAMI 1994 de la mano de Corinne Timsit International Galleries Inc., galería con presencia en San Juan de Puerto Rico y París, en un periodo inmediatamente anterior a sus sucesivas participaciones en ARCO. Manel Pujol Baladas
Esta procedencia añade a la pieza un contexto expositivo especialmente significativo y permite situarla dentro de un conjunto vinculado a uno de los episodios internacionales más relevantes de su trayectoria.
Certificado y documentación
La obra se acompaña de certificado original firmado por Manel Pujol Baladas, identificado como M.P.B. n.º 0150.
El documento certifica expresamente el título Violín, su ejecución en 1990, la técnica mixta sobre papel artesanal y sus dimensiones de 56 × 76 cm.
Asimismo, consigna un valor de 300.000 pesos mexicanos determinado en relación con el SAT —Servicio de Administración Tributaria de México—. El propio estudio de Pujol Baladas ha confirmado que las cantidades que aparecen en estos certificados corresponden a los precios en pesos mexicanos establecidos para las obras del maestro.
La certificación directa del artista, junto con la procedencia de Art Miami, proporciona a la pieza una documentación especialmente completa.
Ficha técnica
Autor: Manel Pujol Baladas
Título: Violín
Año: 1990
Técnica: Técnica mixta y collage de partitura sobre papel artesanal
Dimensiones: 56 × 76 cm
Firma: Firmada en el ángulo superior izquierdo
Procedencia expositiva: Art Miami
Género: Composición musical / figuración contemporánea
Estilo: Figuración expresiva e informalismo matérico
Certificación: Certificado original firmado por Manel Pujol Baladas
N.º de certificado: M.P.B. 0150
Valor de referencia documentado: 300.000 MXN
Procedencia posterior: Colección particular; perteneciente al conjunto de obras certificadas directamente por el artista
Estado de conservación: Buen estado general, con las irregularidades superficiales propias de la técnica mixta y de su ejecución matérica.
La Nota del Taller
Una de las piezas más singulares del conjunto por la perfecta correspondencia entre motivo y materia.
Pujol Baladas no se limita aquí a representar un violín: introduce físicamente la música dentro de la pintura mediante fragmentos originales de partitura, parcialmente ocultos bajo las capas de pigmento. El instrumento y aquello que podría sonar a través de él quedan reunidos en una misma superficie.
Especialmente atractiva resulta la contemplación cercana, donde pueden apreciarse las notas musicales, el papel rasgado, los empastes y los sucesivos estratos de pintura; al alejarnos, todo vuelve a integrarse en la monumental silueta del violín.
Su fecha de 1990, la técnica sobre papel artesanal, la procedencia de Art Miami y el certificado individual firmado por Manel Pujol Baladas hacen de Violín una obra particularmente personal y muy bien documentada de este periodo.
La relación entre música, pintura y collage en esta etapa se estudia con otras obras en nuestro artículo dedicado a Manel Pujol Baladas.
