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El taller del coleccionista

Mariano Alonso Pérez — Fiesta galante con farolillos — Óleo sobre lienzo, finales del siglo XIX

Mariano Alonso Pérez — Fiesta galante con farolillos — Óleo sobre lienzo, finales del siglo XIX

Precio €1.250,00 EUR
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Óleo sobre lienzo del pintor español Mariano Alonso Pérez y Villagrosa (Zaragoza, 1857–Madrid, 1930), dedicado a una elegante escena de entretenimiento aristocrático ambientada en un jardín de inspiración dieciochesca. La obra pertenece al universo de la llamada pintura de casacones, género historicista que alcanzó una amplia difusión en el mercado artístico parisino durante el último tercio del siglo XIX.

La composición representa los preparativos de una celebración al aire libre. Una joven, vestida con un elaborado traje rosa, se encuentra subida a una escalera apoyada junto a un árbol, entre farolillos de papel de vivos colores. A sus pies, una dama de vestido azul turquesa eleva otro farolillo, mientras varios caballeros y una mujer sentada participan en la escena. El entorno se completa con una balaustrada de piedra, árboles frondosos y una arquitectura señorial que sitúan la acción en un jardín elegante.

La disposición escalonada de los personajes organiza la composición en torno al movimiento ascendente de la figura situada sobre la escalera. Los gestos y las miradas conectan a los protagonistas y construyen una pequeña narración, característica esencial de la pintura de género decimonónica. La escena no representa un gran acontecimiento histórico, sino un momento de carácter festivo y cotidiano, recreado mediante una visión idealizada de la sociedad aristocrática del siglo XVIII.

La obra destaca por el tratamiento de las vestimentas y la armonía de su paleta. Los rosas, azules claros, verdes y amarillos se combinan con los tonos terrosos de los caminos y los matices luminosos del follaje. El pintor diferencia cuidadosamente las telas, los encajes y los adornos de los trajes mediante pequeñas variaciones de color y pinceladas precisas, mientras que la vegetación recibe un tratamiento más libre y fragmentado.

La iluminación, clara y difusa, suaviza los contrastes entre las figuras y el paisaje. Los farolillos, dispuestos en distintos puntos de la composición, introducen notas de color que contribuyen al carácter lúdico del conjunto. El fondo arquitectónico aparece subordinado a la acción principal, proporcionando profundidad sin competir con los personajes.

La pintura se inscribe en el historicismo preciosista desarrollado por numerosos artistas españoles establecidos en París durante las últimas décadas del siglo XIX. Siguiendo la influencia comercial y artística de Mariano Fortuny y la recuperación idealizada del siglo XVIII francés, Alonso Pérez construyó un repertorio de escenas galantes, encuentros amorosos y entretenimientos cortesanos en los que el dibujo, la indumentaria y la narración adquieren especial protagonismo.

Su interpretación del mundo dieciochesco también guarda relación con la tradición pictórica francesa de Watteau y Fragonard, recuperada por los artistas del siglo XIX a través de una sensibilidad historicista y de una ejecución adaptada al gusto de los coleccionistas contemporáneos.

Sobre el artista

Mariano Alonso Pérez y Villagrosa (Zaragoza, 1857–Madrid, 1930) fue un pintor español cuya trayectoria estuvo estrechamente relacionada con los circuitos artísticos de Roma y París.

Inició su formación en Zaragoza y continuó sus estudios en Madrid, donde consta su vinculación con la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado durante el curso 1874–1875. Su actividad artística coexistió con intereses y estudios de carácter técnico e ingenieril.

En 1881 se trasladó a Roma, donde profundizó en su formación y desarrolló composiciones de historia y de género. En 1889 se estableció en París, coincidiendo con la Exposición Universal, e inició una etapa de notable prosperidad comercial.

En la capital francesa se especializó en pequeñas escenas historicistas ambientadas en el siglo XVIII, conocidas como tableautins o pinturas de casacones. Estas composiciones, protagonizadas por caballeros, damas y personajes elegantemente vestidos, encontraron una importante clientela entre los coleccionistas europeos y americanos.

Su actividad no se limitó a la pintura de caballete: también participó en proyectos de ilustración, diseño y reproducción decorativa, reflejo de la diversificación del mercado artístico parisino de la época.

A partir de los primeros años del siglo XX desarrolló otros intereses pictóricos y técnicos, regresando definitivamente a España con el comienzo de la Primera Guerra Mundial. Falleció en Madrid en 1930.

Su obra constituye un testimonio significativo de la presencia de los pintores españoles en el mercado artístico parisino del fin de siglo y del éxito internacional de la pintura preciosista de ambientación histórica.

Ficha técnica

  • Autor: Mariano Alonso Pérez y Villagrosa (1857–1930).

  • Título descriptivo: Fiesta galante con farolillos.

  • Cronología: Finales del siglo XIX, probablemente durante su etapa parisina.

  • Técnica: Óleo sobre lienzo.

  • Estilo: Pintura de casacones, escena galante e historicismo preciosista.

  • Dimensiones de la obra: Aproximadamente 55 × 35 cm.

  • Dimensiones con marco: 71 × 51 cm.

  • Firma: Firmado «Alonso-Pérez» en el ángulo inferior derecho.

  • Enmarcación: Marco de madera con ornamentación vegetal en relieve y acabado dorado.

  • Estado de conservación: Estado general de presentación acorde con una pintura antigua. Se aprecian señales superficiales de envejecimiento; la estabilidad de la capa pictórica y la posible presencia de intervenciones anteriores requieren comprobación técnica.

La Nota del Taller

Esta composición reúne varios de los aspectos más característicos de la producción parisina de Mariano Alonso Pérez: la ambientación dieciochesca, el protagonismo de las figuras elegantemente vestidas y una escena construida alrededor de pequeños gestos y relaciones entre personajes.

Destacamos la disposición de la joven sobre la escalera, que introduce un movimiento poco habitual en las composiciones galantes de estructura más horizontal. Los farolillos suspendidos, los vestidos de colores suaves y el entorno ajardinado proporcionan a la obra una identidad visual especialmente reconocible.

Su interés reside tanto en la elaboración pictórica de las figuras como en su relación con el mercado artístico europeo del último tercio del siglo XIX, en el que los pintores españoles adquirieron una presencia relevante mediante este tipo de composiciones.

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